Charles Leclerc es duda para el estreno del Madring en el Mundial de Fórmula 1, previsto el próximo fin de semana en el Gran Premio de España 2026. El piloto de Ferrari deberá superar revisiones médicas adicionales después del fuerte accidente sufrido este domingo en Monza, donde perdió el control de su monoplaza a alta velocidad en la Parabólica y golpeó violentamente las protecciones.

El impacto superó las 50 fuerzas G. Leclerc salió por su propio pie, pero se sentó junto a la pista al sufrir un episodio momentáneo de visión borrosa. Fue atendido por los comisarios y trasladado a la clínica del circuito. Según explicó después, recuperó la visión en pocos instantes y los primeros controles no detectaron lesiones relevantes. También aseguró que su cuello estaba bien, aunque mantiene molestias normales tras un choque de esa magnitud.
La cautela médica condiciona el debut del Madring
El propio monegasco rebajó la alarma, pero evitó confirmar su presencia en Madrid. Esta noche y durante la jornada del lunes se someterá a exámenes más exhaustivos para comprobar que está plenamente apto. En un deporte sometido a protocolos estrictos ante impactos de alta energía y alteraciones visuales, la ausencia de lesiones iniciales no equivale a una autorización inmediata para competir.
La posible baja tendría una dimensión especial: Leclerc fue el primer piloto en probar un Fórmula 1 en el nuevo trazado madrileño hace un mes y era una de las figuras llamadas a dar visibilidad a su llegada al calendario. Ferrari pierde, de momento, certeza sobre su participación en una cita simbólica, mientras el piloto afronta además la frustración de haber accidentado el coche ante los tifosi en casa. Su prioridad, sin embargo, es médica: regresar solo cuando las pruebas eliminen cualquier riesgo.
