El Villarreal cayó 1-3 ante el Lens en la final de la Como Cup. Los castellonenses dominaron la posesión y generaron más fútbol durante la primera hora, pero su falta de definición permitió que el rival francés, más efectivo en transiciones, decidiera el resultado. Ayoze abrió el marcador a los cuatro minutos con una volea precisa tras un pase de fantasía de Gerard, demostrando que su recuperación física tras las lesiones puede ser clave para el equipo.

El Lens igualó rápidamente cuando Udol aprovechó un error en la salida de la defensa y definió ante la indecisión del portero. Tras el descanso, la presión alta del Villarreal generó ocasiones, pero también expuso espacios que el conjunto de Ligue 1 castigó con un penalti transformado por Thauvin. La expulsión de Cardona y el gol final de Fofana en otra contra confirmaron la debilidad estructural del equipo ante rivales que priorizan el contragolpe.
El resultado evidencia que el Villarreal necesita mayor contundencia en las áreas si aspira a competir contra equipos de Champions, donde el control del balón no basta sin la capacidad de materializarlo antes de que el rival aproveche los errores.
