El Ministerio de Salud del Perú emitió una alerta dirigida a quienes realizan actividades físicas al aire libre durante las altas temperaturas asociadas al Fenómeno El Niño. La advertencia se produce en un contexto donde la probabilidad de que este evento afecte al país alcanza el 99 por ciento, según datos oficiales. Especialistas del sector salud y meteorología coinciden en que las condiciones climáticas actuales exigen precauciones adicionales para evitar complicaciones médicas graves.
El cardiólogo Alber Terrones Zamora, del Hospital Carlos Lanfranco La Hoz, explicó que practicar deportes como vóley, fútbol o atletismo cuando el termómetro supera los 30 o 35 grados centígrados puede sobrecargar el sistema cardiovascular. Esta sobrecarga eleva la frecuencia cardíaca y multiplica el riesgo de arritmias, infartos o golpes de calor. El médico subrayó que los adultos mayores y las personas con hipertensión, diabetes o antecedentes de problemas cardíacos enfrentan mayor vulnerabilidad ante estas condiciones.

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) ha registrado ya varias olas de calor en distintas regiones del país. La directora de Meteorología, Grinia Ávalos, precisó que el invierno actual presenta cielos más despejados y temperaturas diurnas superiores a lo habitual en Lima y otras zonas costeras, alcanzando hasta 25 grados. Estas variaciones responden al calentamiento del océano Pacífico, que altera los patrones climáticos tradicionales de la estación.
El Fenómeno El Niño, actualmente en intensidad moderada, ha impactado también en la disponibilidad de anchoveta, principal alimento de especies como el pingüino de Humboldt, las aves guaneras y los lobos marinos. Esta escasez ilustra cómo el evento climático afecta tanto a ecosistemas marinos como a las condiciones de vida humana en tierra firme. Las proyecciones del ENFEN indican que el pico de calentamiento oceánico se registrará entre agosto y noviembre, elevando la probabilidad de sequías durante el verano de 2027 en regiones como Cusco, Puno, Apurímac y Ayacucho.
Las recomendaciones del Minsa se centran en identificar síntomas tempranos durante el ejercicio. Mareos, visión borrosa o dolor torácico deben interpretarse como señales de alarma que requieren interrupción inmediata de la actividad y atención médica. El cardiólogo Terrones Zamora insistió en que la aclimatación gradual al calor, la hidratación constante y la elección de horarios más frescos reducen significativamente los riesgos, aunque no los eliminan por completo en poblaciones vulnerables.
La combinación de temperaturas elevadas y actividad física intensa genera un estrés adicional sobre el corazón, ya que el organismo debe bombear más sangre para disipar calor mientras pierde líquidos y electrolitos a través del sudor. Estudios clínicos locales han documentado incrementos en consultas por agotamiento térmico y arritmias durante periodos similares en años anteriores. Esta evidencia respalda la necesidad de adaptar rutinas deportivas a las nuevas condiciones climáticas que El Niño impone.
Las autoridades sanitarias reiteraron que las personas con factores de riesgo metabólico o cardiovascular consulten previamente con un especialista antes de retomar entrenamientos al aire libre. La medida busca prevenir complicaciones que, en casos extremos, pueden derivar en hospitalizaciones o desenlaces fatales. Mientras tanto, el Senamhi continúa monitoreando la evolución del fenómeno para actualizar pronósticos y alertas en las próximas semanas.
El escenario actual obliga a replantear hábitos deportivos tradicionales. En lugar de entrenar durante las horas de mayor radiación solar, expertos sugieren priorizar actividades en interiores o en horarios tempranos y vespertinos. Esta adaptación no solo protege la salud individual, sino que también contribuye a reducir la demanda sobre los servicios de emergencia en un periodo donde las olas de calor podrían prolongarse.
