En el minuto 43 del primer tiempo de la final del Mundial 2026 contra España, Lisandro Martínez sufrió una molestia muscular al cubrir una jugada defensiva. El central del Manchester United quedó tendido en el césped y confirmó de inmediato su incapacidad para continuar, obligando a una sustitución temprana que alteró la estructura defensiva de Argentina en un momento crítico del partido.

Emiliano Martínez alertó al banco, y Lionel Scaloni reaccionó enviando a Nicolás Otamendi para reorganizar la línea de fondo. Esta decisión, aunque necesaria, interrumpió la coordinación defensiva que Argentina había mantenido hasta ese instante y expuso a la selección a mayor presión española en los minutos finales del primer tiempo.
Consecuencias tácticas inmediatas
La salida de Martínez reduce la velocidad y la agresividad en el centro de la zaga albiceleste justo cuando España comenzaba a explotar espacios. Otamendi aporta experiencia, pero carece de la misma recuperación de balón que caracterizaba al lesionado, lo que obliga a Scaloni a ajustar marcas y posiblemente modificar el planteamiento ofensivo para compensar la pérdida de un titular clave en la final.
