El Levante venció 1-0 al Al-Qadsiah en su tercer amistoso de pretemporada, pero la atención se centró en la ausencia de Carlos Espí. El delantero, clave en la recta final de la pasada campaña, quedó fuera de la convocatoria por decisión técnica del club.

La entidad granota prioriza evitar cualquier riesgo de lesión antes de una probable salida esta misma semana. Con una deuda elevada, el club busca ingresos y ha fijado la cláusula de rescisión en 25 millones de euros, aunque hasta ahora no ha recibido ofertas que alcancen esa cifra.
Gestión del riesgo y deuda
Espí disputó los dos primeros partidos de pretemporada y marcó un gol ante el Leganés. Al excluirlo del tercer encuentro, el Levante opta por preservar su valor de mercado en lugar de integrarlo en la preparación. Esta medida refleja una estrategia clara: proteger al activo más cotizado mientras negocia su salida y alivia la presión financiera del club.
La decisión técnica subraya la urgencia económica del Levante. Sin ofertas firmes aún, el club mantiene la cláusula intacta y evita exponer al jugador a minutos innecesarios que podrían complicar cualquier traspaso inminente.
