Nico González regresó a Argentina como subcampeón del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, donde Argentina cayó en la final ante España. El Atlético de Madrid, club que aportó doce internacionales y alineó nueve en la final, busca retener al delantero tras el vencimiento de su contrato el pasado junio. El jugador, vinculado ahora a la Juventus, tiene previsto reincorporarse el 10 de agosto bajo las órdenes de Diego Pablo Simeone si se concreta su regreso definitivo al Metropolitano.

En Escobar, su municipio de origen, miles de vecinos lo recibieron con un recorrido en camión de bomberos desde el cuartel hasta la plaza General San Martín. La multitud portó banderas y coreó su nombre en un acto que el diario local describió como masivo. González recorrió las calles con una enseña que evocaba las Malvinas, el Diego y la última de Leo, y veteranos de guerra le entregaron otra bandera en reconocimiento al gesto de la selección.
Durante el acto, el futbolista subrayó que el apoyo comunitario le acompaña desde siempre y que la familia constituye el pilar para cumplir objetivos. Sus palabras ofrecen una clave sobre su posible decisión: la cercanía con sus raíces puede pesar tanto como las ofertas deportivas. El homenaje, celebrado en el mismo lugar donde los vecinos siguieron cada partido, refleja un vínculo que trasciende el resultado final y sitúa a Escobar como factor relevante en la negociación pendiente con el Atlético.
