Franco Mastantuono llegó al Real Madrid el 14 de agosto de 2025, el día de su 18 cumpleaños, tras un pago de 63 millones de euros. Su irrupción en River Plate, con un golazo en el Superclásico y récords de precocidad, generó grandes expectativas. Sin embargo, la alta competencia en ataque y la pubalgia que sufrió limitaron su adaptación durante la primera temporada, donde sumó solo tres goles en 35 partidos.
La llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo lo relegó aún más. El club, consciente del peso del fichaje y del escudo, opta ahora por una cesión sin opción de compra para que el extremo recupere protagonismo y minutos de calidad. La fórmula ya funcionó con Endrick y busca repetir el éxito.
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La decisión responde a una lectura realista: el Bernabéu no es el mejor entorno para un talento de 19 años que necesita continuidad. Varios clubes de LaLiga y Europa lo siguen de cerca. El objetivo es que Mastantuono vuelva a ser el jugador que deslumbró en Sudamérica, lejos de la presión inmediata de las estrellas blancas.
José Mourinho, nuevo responsable de la planificación, prioriza el desarrollo a largo plazo. Una cesión bien elegida puede transformar el potencial en rendimiento sólido y evitar que otro joven talento se pierda en el overbooking del Madrid.
