La final del Mundial entre España y Argentina este domingo en Nueva York revela un vínculo inesperado con Mataró. Lamine Yamal, formado en el barrio de Rocafonda, se medirá a la selección cuyo himno nacional fue compuesto en 1813 por Blai Parera, músico vinculado a la misma ciudad del Maresme.

Parera, nacido en Murcia en 1776, se trasladó de niño a Mataró, donde inició su formación musical. Tras emigrar a América, estableció su carrera en Buenos Aires y recibió el encargo de musicalizar la marcha patriótica que se convertiría en el himno oficial argentino. Regresó a Mataró en 1830 y falleció allí en 1840.
La conexión histórica añade profundidad al encuentro: mientras la música de Parera resuena antes del partido, Yamal intentará impedir que Argentina celebre de nuevo. Esta coincidencia transforma a Mataró en un escenario secundario pero simbólico de la final, donde dos trayectorias separadas por dos siglos convergen en el MetLife Stadium.
