Este jueves por la mañana, a pocas horas de viajar a Salta, Eduardo Coudet cerró la lista de 20 jugadores que River Plate presentará ante Aldosivi en los octavos de final de la Copa Argentina. Entre los nombres aparecen cuatro de los cinco refuerzos incorporados en el actual mercado de pases. La atención, sin embargo, se centró en la situación de Rafael Santos Borré, Mauro Arambarri y Giovanni González, tres futbolistas extranjeros que, pese a que el cupo ya estaba completo, recibieron autorización para disputar el partido.
Al cierre del primer semestre, el club ya tenía registradas las plazas de Juan Fernando Quintero, Kendry Páez, Matías Viña y Kevin Castaño. Las llegadas posteriores de Arambarri y González llevaron el total a seis, el límite permitido por el reglamento de la Asociación del Fútbol Argentino. La incorporación de Borré elevó la cifra a siete, una cifra que en principio impedía su participación en encuentros oficiales hasta que se liberara una plaza.

Gestión ante la AFA
Antes del viaje a Salta, la dirigencia riverplatense realizó gestiones ante la Asociación del Fútbol Argentino para obtener una autorización excepcional. La entidad aceptó la solicitud y permitió que los tres jugadores estén disponibles para el viernes. La medida tiene carácter temporal y está condicionada a que el club concrete al menos una salida antes del inicio del Torneo Clausura.
La excepción no modifica el reglamento vigente, sino que responde a una solicitud puntual vinculada al calendario de Copa Argentina. Fuentes del club indicaron que la decisión busca evitar que River dispute el encuentro con un plantel incompleto en un momento en que varios refuerzos ya se integraron a los entrenamientos.
Estado actual del plantel extranjero
En este momento, el cuerpo técnico de Coudet cuenta con siete jugadores de nacionalidad extranjera: Quintero, Borré, Arambarri, González, Castaño, Viña y Páez. Los tres últimos figuran en la lista de jugadores que no serán considerados para el semestre que comienza y se espera que abandonen la institución en los próximos días.
Castaño, de 25 años, ha recibido consultas de clubes brasileños, italianos y mexicanos. América y Tigres manifestaron interés tras recibir informes de su representante, aunque hasta el momento no se ha avanzado en negociaciones formales. El mediocampista comenzará a entrenar con el grupo de jugadores marginados mientras se define su futuro.
Salidas programadas
La salida de Castaño, sumada a la rescisión de los préstamos de Viña y Páez, permitiría a River regresar al límite de cuatro extranjeros. Viña regresaría a Flamengo y Páez a Chelsea si se concretan las terminaciones anticipadas de sus cesiones. Con esas tres bajas, el club recuperaría dos plazas y podría incorporar hasta dos nuevos futbolistas sin exceder el cupo.
El escenario actual refleja la complejidad que enfrenta River en la administración de su plantilla extranjera durante un mercado de pases que se extiende hasta fines de julio. La autorización recibida para el partido contra Aldosivi representa una solución transitoria que depende, en última instancia, de la concreción de las salidas previstas para la próxima semana.
