Lionel Messi y su familia despidieron este domingo a Jorge Messi en un sepelio privado en el cementerio El Prado, a las afueras de Rosario, en una ceremonia marcada por la reserva y un fuerte operativo de seguridad. El jugador llegó desde Estados Unidos con Antonela Roccuzzo y sus hijos para reunirse con el resto de la familia en un adiós que buscó blindar la intimidad frente a la atención pública.

La muerte de Jorge Messi, a los 68 años, tras una larga enfermedad, deja un impacto que excede el entorno familiar: Rosario activó respaldo institucional, la AFA ordenó un minuto de silencio y brazaletes negros en todas las categorías, y el club donde Lionel dio sus primeros pasos recordó el papel de Jorge como entrenador y guía. La respuesta pública fue contenida pero firme, señal de la centralidad simbólica que tiene la familia Messi en el fútbol argentino.
