Javier Milei rechazó la solicitud de ATE para declarar asueto administrativo durante la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. El Gobierno considera que el pedido no está contemplado en la agenda oficial y mantendrá la actividad estatal sin interrupciones generales. Cada área podrá organizarse según sus necesidades, pero sin una suspensión nacional de servicios.
El Presidente seguirá el encuentro desde la Quinta de Olivos junto a Karina Milei. Esta decisión busca preservar un perfil bajo y evitar cualquier lectura de aprovechamiento político del partido. En paralelo, Santiago Caputo y otros funcionarios cercanos verán el encuentro en la Casa Rosada.

El Ejecutivo reforzó la seguridad alrededor de la embajada británica con 300 efectivos y anillos de contención, tomando precauciones similares a las del 2 de abril. También se desplegarán operativos en el Obelisco y en Atlanta, donde jugará la selección, con coordinación entre fuerzas locales, federales y organismos internacionales.
La estrategia oficial prioriza la contención de riesgos sin gestos institucionales que vinculen el partido a la política. Milei ha dejado en claro que, en caso de llegar a instancias finales, no participaría en eventuales recepciones para separar el logro deportivo de cualquier apropiación oficial.
