Minor Díaz pidió al técnico Fernando Batista y a la Fedefútbol reconsiderar el regreso de Alejandro Bran, Kenneth Vargas y Warren Madrigal a la Selección de Costa Rica. Los tres fueron apartados en mayo por motivos disciplinarios, una decisión respaldada entonces por la federación, pero que ahora vuelve al debate ante la falta de alternativas y el bajo nivel competitivo del fútbol costarricense.
Una decisión condicionada por la crisis
“No hay mucho de dónde elegir”, afirmó Díaz, entrenador de Jicaral Sercoba y exfigura del Herediano, en declaraciones a La Nación. Su argumento no busca ignorar la sanción, sino exigir una valoración proporcional: Batista debe determinar la gravedad de la falta y, al mismo tiempo, comprobar si la Selección cuenta con jugadores capaces de ocupar sus puestos. Para Díaz, la escasez de talento convierte el caso en una decisión deportiva de alto impacto.

El rendimiento reciente de los futbolistas refuerza la discusión. Bran suma 516 minutos, seis partidos y dos goles con el Petrolul de Rumanía. Vargas registra tres goles en 158 minutos con el Kalamata FC de Grecia, mientras Madrigal acumula 836 minutos, cinco tantos y dos asistencias en 15 encuentros con Nashville SC de la MLS. Aunque sus estadísticas no resuelven el conflicto disciplinario, sí evidencian que los tres mantienen actividad y protagonismo fuera del país.
Costa Rica afrontará su próximo compromiso el 24 de septiembre contra Curazao, por la Liga de Naciones de la Concacaf, en el Estadio Ricardo Saprissa. Será el primer partido después de quedar fuera del Mundial de 2026. La convocatoria marcará si Batista mantiene una postura estrictamente disciplinaria o si prioriza la necesidad de recuperar recursos ofensivos y competitivos en una selección que, según Díaz, atraviesa una de sus crisis futbolísticas más profundas.
