MOCA, Espaillat.– Moca A conquistó la edición 35 del Torneo Nacional Infantil Padre Vicente tras imponerse por 2-0 a UPM FC en la final disputada en esta ciudad, en un partido presenciado por familiares y aficionados. La victoria coronó una campaña perfecta del conjunto mocano, que ganó sus siete encuentros y terminó la competencia sin conocer la derrota.
Bayron Taveras abrió el camino del triunfo y Giancarlos Mercedes completó el marcador para asegurar una nueva corona para Moca A en una de las principales competiciones formativas del fútbol dominicano. El resultado de la final confirmó la consistencia del equipo local durante las dos semanas de actividad y le permitió cerrar el torneo con una actuación sin derrotas ante rivales procedentes de distintas provincias.
Una final definida por la eficacia local
El encuentro decisivo reunió a dos equipos que llegaron con méritos suficientes para disputar el título. Moca A aprovechó sus oportunidades ofensivas y logró mantener su arco en cero, una combinación que resultó determinante frente a un UPM FC que no pudo convertir sus aproximaciones en goles. Taveras y Mercedes asumieron la responsabilidad de definir el partido en los momentos clave.
Para Taveras, el campeonato tuvo además un reconocimiento individual. El futbolista fue seleccionado como Jugador Más Valioso del torneo, distinción que tomó en cuenta su aporte durante la campaña y su incidencia en la final. Su participación sintetizó una de las características principales del equipo campeón: la capacidad de sostener el rendimiento colectivo sin depender de un solo resultado.
La organización también distinguió a otros protagonistas de la competencia. Enyel Manuel Brito terminó como máximo goleador, mientras que Adrián Gómez fue reconocido como el portero menos goleado. Estos premios reflejan dos de los elementos estadísticos más relevantes del torneo: la producción ofensiva y la solidez defensiva, áreas en las que varios equipos juveniles pudieron mostrar el desarrollo alcanzado durante la temporada.

Cibao FC completa el podio
En el partido por el tercer lugar, Cibao FC derrotó 1-0 a Santiago Junior y obtuvo la medalla de bronce. El resultado permitió al club cerrar su participación entre los tres mejores de una edición que reunió a 16 equipos provenientes de ocho provincias.
La presencia de representativos de distintas zonas del país amplió el alcance competitivo del certamen y ofreció a los jugadores infantiles la posibilidad de medirse fuera de sus entornos habituales. En esa etapa de formación, la experiencia de disputar encuentros consecutivos, enfrentar estilos diferentes y participar en partidos de eliminación constituye un componente importante para su evolución deportiva.
Los encuentros se desarrollaron durante dos fines de semana en el Play Don Bosco y el Liceo Eladio Peña de la Rosa. La distribución de la jornada en dos escenarios permitió mantener un calendario amplio y reunir a las delegaciones en espacios vinculados con la actividad comunitaria y educativa de Moca.
Tres décadas y media de formación
Más allá del resultado final, la edición 35 del Torneo Nacional Infantil Padre Vicente reafirmó la continuidad de una iniciativa que durante 35 años ha estado relacionada con la formación de jóvenes talentos. En el fútbol infantil, la permanencia de una competencia durante varias décadas tiene una importancia que trasciende el trofeo: crea un espacio estable para la identificación de jugadores, el trabajo de entrenadores y la participación de las familias.
El torneo fue dedicado al Oratorio Centro Juvenil Don Bosco, institución estrechamente vinculada con su historia. La dedicatoria reconoce el papel de una entidad que ha acompañado el desarrollo de la justa y que forma parte del entorno social donde muchos de los participantes han tenido sus primeros contactos con la disciplina y la competencia organizada.
Como parte de la celebración por el aniversario, el Ayuntamiento de Moca y la Sala de Regidores declararon al Torneo Nacional Infantil Padre Vicente Patrimonio Deportivo Municipal de Moca. La decisión constituye el reconocimiento institucional más significativo de esta edición y destaca la contribución del certamen a la formación de varias generaciones de futbolistas.
Un reconocimiento que amplía la responsabilidad
La declaración municipal coloca al torneo dentro de la memoria deportiva de la ciudad, pero también plantea el desafío de preservar su calidad y fortalecer su proyección. La continuidad de una competencia infantil depende de factores como la organización, la disponibilidad de instalaciones, la preparación de los entrenadores y la capacidad de garantizar condiciones adecuadas para los menores y sus familias.
La edición de este año mostró que existe una base competitiva amplia, con 16 equipos y delegaciones de ocho provincias. Para que ese alcance se mantenga, será necesario que la experiencia acumulada por la Asociación de Fútbol de la Provincia Espaillat se traduzca en nuevas oportunidades de participación y en un seguimiento permanente de los jugadores que sobresalen.
La justa fue organizada por la Asociación de Fútbol de la Provincia Espaillat (AFE), bajo la coordinación de su presidente, Santiago Rodríguez. Con la victoria de Moca A, el torneo concluyó con un campeón invicto, un podio definido y una distinción municipal que vincula su trayectoria con la identidad deportiva de Moca.
