La selección mexicana Sub-20 anunció su lista para el torneo de Concacaf que reparte plazas al Mundial 2027 y a los Juegos Olímpicos 2028. La ausencia más notoria es la de Gilberto Mora, mediocampista de 17 años que ya debutó con el equipo mayor en el Mundial 2026. El entrenador Álex Diego optó por prescindir del jugador del Xolos, quien fue titular en tres partidos de la Copa del Mundo y demostró madurez por encima de su edad.

La decisión responde a la necesidad de equilibrar la carga competitiva de un talento que saltó directamente al nivel absoluto. Sin Mora, el peso recae en Diego Reyes, delantero del Flamengo, y en Henrique Simeone, mediocampista de Tigres. Ambos aportan experiencia en ligas extranjeras y deben liderar un grupo que enfrenta a Guatemala, Costa Rica y Antigua y Barbuda en la fase de grupos. México necesita al menos un puesto entre los cuatro primeros para clasificar al Mundial Sub-20 y aspira al título que da boleto directo a Los Ángeles 2028.
Consecuencias de la baja
La exclusión de Mora reduce la creatividad en mediocampo y obliga a México a depender más del orden colectivo que del talento individual. El resto de la plantilla, integrada por jugadores de Santos, Guadalajara y Pachuca, deberá compensar con disciplina táctica. El torneo, que se disputará entre el 24 de julio y el 9 de agosto, será la primera prueba real del proceso de Álex Diego sin su figura más mediática.
