La Roma confirmó este miércoles la incorporación de Nahuel Molina, quien dejará el Atlético de Madrid para continuar su carrera en el fútbol italiano. La operación se cerrará por una cifra cercana a los 19 millones de euros, variables incluidas, y el defensor argentino firmará un contrato por cuatro temporadas, según informaron distintas fuentes españolas.
Molina, integrante de la Selección argentina que disputó el Mundial 2026, se convirtió en uno de los laterales más buscados del mercado europeo después de su participación en el torneo. Aunque todavía debe completar los últimos trámites contractuales y someterse a la revisión médica, el acuerdo entre los clubes está encaminado y su llegada a la capital italiana se produciría en los próximos días.
Un cambio después de cuatro temporadas
El futbolista de 28 años dejará el Atlético tras cuatro temporadas en Madrid. Su ciclo estuvo marcado por una presencia sostenida en el equipo dirigido por Diego Simeone, aunque su última campaña no alcanzó el nivel esperado, tanto en el rendimiento individual como en la regularidad de sus apariciones. En ese contexto, el club español aceptó facilitar su salida y el jugador optó por un cambio de escenario.
La transferencia también representa el regreso de Molina a Italia, un país que ya conoce por su paso por Udinese entre 2020 y 2022. Aquella etapa fue determinante para su crecimiento profesional: llegó desde Boca Juniors y consiguió consolidarse en una liga de alta exigencia táctica antes de dar el salto al Atlético de Madrid y a la selección nacional.

Su experiencia previa puede acelerar la adaptación a la Roma. Molina conoce el idioma futbolístico de la Serie A, la exigencia de los partidos cerrados y la importancia que tienen los recorridos defensivos en un campeonato donde los laterales suelen cumplir funciones decisivas en ambas áreas. La presencia de varios compatriotas será otro factor relevante en su integración al plantel.
La colonia argentina de la Roma
Con la llegada de Molina, la Roma contará con cuatro futbolistas argentinos: Paulo Dybala, Matías Soulé, Santiago Castro y el nuevo refuerzo procedente del Atlético de Madrid. La convivencia entre ellos podría facilitar la incorporación del defensor, especialmente durante una pretemporada en la que el equipo debe asimilar cambios y definir sus principales alternativas tácticas.
Santiago Castro se sumó recientemente desde Bologna por una cifra cercana a los 35 millones de euros. El delantero, exjugador de Vélez, tuvo un comienzo auspicioso en sus primeros amistosos: en apenas dos encuentros convirtió un gol y dio una asistencia. Su objetivo es recuperar protagonismo y volver a ser considerado para la Selección argentina, una meta que también puede beneficiarse de su rápida adaptación al nuevo club.
El inicio de Castro, sin embargo, estuvo acompañado por un episodio de tensión. Durante uno de sus primeros partidos, Matías Soulé mantuvo una fuerte discusión con Bryan Cristante, capitán de la Roma. El intercambio terminó con un empujón del italiano al joven argentino, lo que provocó la intervención inmediata de Dybala en defensa de su compatriota.
La situación no pasó a mayores. El clima se calmó posteriormente y, en el amistoso del martes ante Newport City, el incidente quedó encuadrado como una reacción propia de la intensidad del juego. Más allá del episodio, la escena expuso la cercanía entre los argentinos del plantel y el papel de Dybala como uno de los referentes del grupo.
Un lateral para reforzar el equilibrio
La contratación de Molina responde a una necesidad deportiva concreta. La Roma busca consolidar su línea defensiva y sumar un jugador con experiencia internacional, capacidad para recorrer toda la banda y conocimiento de los ritmos del fútbol italiano. Su incorporación no solo añade competencia interna, sino que también puede ofrecer una alternativa para modificar la salida del equipo y ampliar las opciones en ataque.
La información difundida sobre su posición presenta una diferencia: inicialmente se lo identifica como lateral izquierdo de la Selección argentina durante el Mundial 2026, mientras que luego se menciona su desempeño como lateral derecho. En la Roma, su ubicación definitiva dependerá de las decisiones del cuerpo técnico, de la estructura defensiva elegida y de la competencia que encuentre dentro del plantel.
Los amistosos antes del estreno oficial
El futbolista se encuentra en las tratativas finales para completar su vínculo e incorporarse cuanto antes a la pretemporada. La Roma tiene previstos dos compromisos exigentes que podrían servir como primera plataforma para su presentación: el sábado 8 de agosto, frente a Brighton, a las 15, y el sábado 15, ante Borussia Dortmund, a las 12.30.
Su participación en esos encuentros dependerá de la rapidez con la que se complete la revisión médica y se formalice la inscripción. Si no llega a tiempo para alguno de los amistosos, el debut podría producirse en la primera jornada de la Serie A, prevista para el 24 de agosto a las 15.45 contra Fiorentina.
El calendario ofrece así un margen breve para que Molina se integre a los entrenamientos y conozca los mecanismos de su nuevo equipo. La Roma espera que su experiencia, el conocimiento previo de la liga y la presencia de Dybala, Soulé y Castro reduzcan los tiempos de adaptación. El desafío inmediato será transformar esa ventaja inicial en rendimiento y ayudar a un conjunto que pretende comenzar la temporada con una defensa más firme y un ataque liderado por varios nombres argentinos.
