El futuro de Nahuel Molina vuelve a situarse entre las decisiones pendientes del Atlético de Madrid durante este mercado de verano. El lateral argentino se encuentra cómodo en el club rojiblanco, pero la entidad no descarta estudiar una transferencia si recibe una propuesta que convenza a todas las partes. La Roma ya ha sondeado su situación, mientras que varios clubes de la Premier League aparecen como alternativas con mayor capacidad económica. La continuidad en Madrid sigue siendo, por ahora, un escenario abierto.
La posibilidad de una salida no es nueva. El Atlético valoró operaciones similares durante los dos veranos anteriores, aunque finalmente Molina permaneció en la plantilla. Esta vez, la situación vuelve a estar condicionada por la necesidad del club de generar ingresos mediante traspasos. El argentino figura entre los futbolistas transferibles y una oferta suficientemente elevada podría activar una negociación, siempre que también exista acuerdo con el jugador.
La Roma tantea el mercado italiano
La Roma busca un lateral derecho y ha establecido contactos preliminares para conocer las condiciones de Molina. El futbolista cuenta con el visto bueno de Gian Piero Gasperini, técnico del conjunto italiano, aunque el club capitalino maneja otras opciones para reforzar esa posición. Entre ellas se encuentra Read, jugador del Feyenoord, que actualmente aparece por delante en la planificación romana.
La competencia entre ambos nombres puede marcar el recorrido de la operación. La Roma todavía debe decidir hasta dónde está dispuesta a elevar su propuesta por Molina y si considera prioritario cerrar su incorporación. El interés, por tanto, existe, pero no se ha traducido en una oferta definitiva ni permite dar por encaminado el regreso del argentino a Italia.

Italia representa una opción especialmente atractiva para Molina por su trayectoria en el país. El lateral se consolidó en el Udinese antes de dar el salto al Atlético, que lo incorporó después de sus actuaciones en la Serie A. Su conocimiento del campeonato, el reconocimiento que conserva entre los clubes italianos y la posibilidad de recuperar un papel protagonista explican que su preferencia personal sea regresar allí.
Sin embargo, ese deseo se enfrenta a una dificultad concreta: los representantes del jugador han trasladado que los equipos italianos podrían tener problemas para mantener su salario actual. La diferencia económica con otros mercados puede convertirse en un factor decisivo. Incluso si la Roma avanza en las conversaciones, la estructura salarial del contrato será tan relevante como la cantidad que el club esté dispuesto a pagar por el traspaso.
La Premier ofrece una vía más rentable
La alternativa inglesa presenta una perspectiva financiera distinta. Los agentes de Molina también han mantenido conversaciones con el Atlético sobre una posible salida y han hecho llegar el interés de clubes de la Premier League. Según informaciones publicadas en medios británicos, el Everton es uno de los equipos que sigue al defensor argentino.
La capacidad económica de la Premier podría facilitar tanto el acuerdo entre clubes como la conservación de las condiciones salariales del futbolista. Ese atractivo, no obstante, no significa que exista una negociación cerrada con el Everton ni que el jugador haya elegido Inglaterra. La preferencia por Italia continúa sobre la mesa, pero la propuesta deportiva y económica de cada destino será determinante en una decisión que todavía depende de varios movimientos.
Un papel secundario, pese a su producción ofensiva
Desde la perspectiva deportiva, Molina sabe que parte de la temporada con un rol de segunda unidad. Marcos Llorente es el lateral derecho indiscutible para el Atlético, una jerarquía que limita las opciones del argentino de asumir continuidad como titular. Esa circunstancia puede favorecer una salida, especialmente si aparece un club dispuesto a ofrecerle más minutos y una responsabilidad mayor.
Su posición dentro de la plantilla, sin embargo, no ha impedido que mantenga influencia en momentos concretos. Desde su llegada en 2022, Molina ha disputado 181 partidos con el Atlético. En la última campaña, pese a contar con menos protagonismo, destacó por su golpeo de balón y firmó algunos de los goles más llamativos del campeonato. Entre ellos sobresalieron los conseguidos ante el Getafe y el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
Ese rendimiento explica que el Atlético no contemple desprenderse de él a cualquier precio. Molina conserva valor deportivo, experiencia internacional y un perfil difícil de sustituir por completo dentro de la plantilla. Al mismo tiempo, la presencia consolidada de Llorente y la necesidad de avanzar en la operación salida hacen que una venta pueda resultar conveniente si permite equilibrar las cuentas y liberar espacio salarial.
Una decisión condicionada por tres escenarios
El escenario actual reúne tres posibilidades: el regreso a Italia, el traslado a la Premier League o la continuidad en Madrid. La primera encaja mejor con la preferencia del futbolista; la segunda parece ofrecer mejores garantías económicas; y la tercera mantiene una solución conocida para el Atlético, aunque sin modificar el orden de la banda derecha.
La decisión dependerá de que la Roma defina sus prioridades, de que un club inglés formalice su interés y de que llegue una propuesta acorde con la valoración rojiblanca. Mientras esos pasos no se produzcan, Molina continuará vinculado al Atlético y la operación permanecerá abierta. El club escucha ofertas, pero no necesita precipitar una venta que solo tendrá sentido si satisface simultáneamente sus objetivos financieros y las expectativas del jugador.
