El Sevilla FC ha logrado un alivio significativo en su límite salarial tras la salida de Tanguy Nianzou al Lille. El central francés firmó hasta 2028 con el club galo y aceptó percibir 1,4 millones de euros anuales, casi ocho veces menos que los 9 millones que cobraba en Nervión. Esta operación permite al club inscribir a Rubén Vargas y otros refuerzos recientes.

El Sevilla había ofrecido a Nianzou renovar con una rebaja salarial que permitiera diferir pagos, fórmula aceptada por Marcao y Sow. Sin embargo, el defensor rechazó todas las propuestas para mantener intacto su sueldo. La decisión evidencia cómo contratos sobredimensionados restringen la movilidad de los jugadores y complican la gestión de plantillas en clubes con restricciones económicas.
Consecuencias para el mercado
La plusvalía obtenida con Akor Adams y la liberación del salario de Nianzou refuerzan la estrategia del Sevilla de priorizar fichajes realistas. El caso ilustra la presión que ejerce el fair play financiero: los jugadores con sueldos elevados deben aceptar recortes drásticos si desean continuar en activo, mientras los clubes aprovechan estas salidas para recuperar margen de maniobra.
