Nick Kyrgios podrá volver a competir después de aceptar una suspensión de un mes por una infracción relacionada con cocaína. El tenista australiano dio positivo por benzoilecgonina, un metabolito de esa sustancia, durante el torneo ATP disputado en Mallorca en junio de 2026.
La Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) informó que la sanción provisional comenzó el 4 de agosto y terminó el 3 de septiembre, aunque su aplicación queda condicionada a que Kyrgios complete un programa de tratamiento aprobado por el organismo. El jugador, de 31 años, alcanzó el puesto 13 del mundo en 2016, la mejor clasificación de su carrera.

La clave del acuerdo
Durante la investigación, Kyrgios declaró que había consumido cocaína de manera social durante una noche de fiesta antes de jugar en Mallorca. Un experto independiente de un laboratorio acreditado por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) consideró que esa explicación era compatible con la concentración detectada en la muestra.
Con base en ese análisis, la ITIA aceptó que el consumo ocurrió fuera de competición. Esa conclusión fue decisiva: aunque la cocaína está prohibida durante las pruebas competitivas y activa una suspensión provisional, las normas de la WADA fijan para este tipo de infracción una sanción estándar de tres meses cuando el consumo se considera ajeno a la competición. El periodo puede reducirse a un mes si el deportista se compromete a seguir un tratamiento autorizado.
La resolución permite el regreso deportivo de Kyrgios, pero no elimina las consecuencias del caso. La ITIA retirará el dinero del premio y los puntos del ranking obtenidos en el torneo de Mallorca. La decisión refleja una diferencia relevante dentro del sistema antidopaje: la sanción reconoce la infracción, pero también toma en cuenta el momento del consumo, la evidencia científica y la disposición del jugador a someterse a un programa de recuperación.
