Golpe clave
Joaquín Niemann salvó una tercera ronda exigente en el LIV Golf de Nueva York y cerró con 70 golpes (-1) para mantenerse como líder con -14. El chileno salió con cinco de ventaja, pero un doble bogey en el hoyo 1 abrió una jornada mucho más incómoda de lo previsto y confirmó la dureza del Trump National Golf Club Bedminster, donde cualquier desajuste castiga de inmediato.

Su respuesta fue decisiva: corrigió errores con birdies en tramos clave, recuperó la punta cuando Lee Westwood lo alcanzó y terminó separándose nuevamente tras un nuevo acierto en el 15. La lectura de fondo es clara: Niemann no dominó la ronda, pero sostuvo el control cuando otros se acercaron, una señal valiosa para un domingo que exige más gestión que brillo.
En la pelea por equipos, Torque GC sigue siendo el único conjunto bajo par (-1), otro indicio de lo castigador que está el campo. La jornada también quedó marcada por la presencia de Donald Trump, quien siguió el torneo desde el club y reforzó el peso político y mediático de una sede que vuelve a poner al LIV en el centro de la conversación.
