En las dependencias de TNT Sports se reunieron periodistas, árbitros y más de treinta oyentes para analizar cómo las modificaciones probadas en la Copa del Mundo llegarán al torneo local. Roberto Tobar, jefe de la comisión arbitral chilena, condujo la explicación con ejemplos concretos extraídos de partidos del Mundial. El objetivo central es agilizar el juego y reducir interrupciones innecesarias sin alterar el equilibrio entre los equipos.
Conteo para saques de banda y fondo
La regla 15 del saque de banda incorpora un conteo regresivo visible cuando el árbitro considera que el lanzador demora la reanudación. En el encuentro Argentina-Argelia, Facundo Medina mantuvo el balón más allá del tiempo permitido y el árbitro Szymon Marciniak entregó el balón al rival. Tobar aclaró que, además, el jugador que genere confrontación con el ejecutor rápido recibirá tarjeta amarilla. Esta medida busca evitar que equipos ganen segundos de forma deliberada en momentos decisivos.
Para los saques de fondo y de meta la ventana también es de cinco segundos, pero el conteo comienza cuando el árbitro da la señal explícita. En el Portugal-RD Congo el portero y un defensor superaron el límite y el colegiado concedió córner al contrario. Tobar insistió en que no corresponde amarilla por este tipo de demora, sino solo la sanción deportiva inmediata.

Diez segundos para cambios y atención médica
Las sustituciones múltiples ahora exigen que el jugador saliente abandone el campo en diez segundos. Si no lo hace, el sustituto debe esperar fuera hasta que el balón salga de juego. En el mismo Portugal-RD Congo, una doble sustitución africana ilustró el procedimiento. Tobar precisó que el cronómetro arranca cuando el cuarto árbitro levanta el tablero del último cambio, otorgando criterio al árbitro para situaciones con tres o más jugadores involucrados.
Cuando un futbolista recibe atención médica tras una falta que el árbitro no sancionó, deberá permanecer fuera un minuto. En el Paraguay-Alemania, Juan José Cáceres exageró un contacto y el protocolo se activó. Una vez cumplido el tiempo, el jugador puede reingresar solo con autorización arbitral y sin que el balón esté cerca; de lo contrario, recibe amarilla y vuelve a esperar.
Revisión de segundas amarillas y simulaciones
El VAR podrá intervenir en segundas amonestaciones a partir de junio. En el caso de Eduardo Vargas ante Universidad de Chile, el asistente corrigió al árbitro principal al indicar que no existió uso ilegal del brazo. Antes de esta modificación el VAR no podía revisar esa decisión; ahora sí lo hará cuando la segunda tarjeta derive de una interpretación errónea.
La simulación también entra en el ámbito del VAR. En Suiza-Argentina, Breel Embolo fingió una falta y Leandro Paredes recibió inicialmente amarilla. Tras la revisión, el árbitro retiró la tarjeta al argentino y expulsó al suizo. Tobar explicó que si el jugador argentino no hubiera sido amonestado, la jugada habría continuado sin intervención del VAR.
Intervención previa en tiros de esquina y faltas
El VAR puede revisar de inmediato cualquier falta clara cometida antes de la ejecución de tiros de esquina, libres o saques de banda cuando la jugada termine en gol. El tanto anulado a Noruega ante Inglaterra por desplazamiento de Erling Haaland sin balón sirvió de ejemplo. La norma exige rapidez: el VAR debe informar al árbitro sin demorar el partido revisando múltiples repeticiones.
Prohibición de taparse la boca y abandonos colectivos
Tras el incidente entre Gianluca Prestianni y Vinícius Jr. en la Champions, FIFA sanciona con roja taparse la boca durante una confrontación verbal. Tobar aclaró que el criterio distingue entre gestos inocuos y actos de provocación; solo estos últimos derivan en expulsión. La medida busca preservar el respeto sin penalizar conversaciones entre compañeros o con el cuerpo técnico.
El abandono de un equipo, como ocurrió en la final de la Copa Africana, se castigará con expulsión inmediata del entrenador o del capitán que lo promueva. El reglamento mantiene la norma de que ningún equipo puede quedar con menos de siete jugadores; si se alcanza ese límite, el partido no se reanuda. Tobar subrayó que el propósito general de todas estas modificaciones es dotar al fútbol chileno de mayor fluidez manteniendo la integridad de las decisiones arbitrales.
