O’Higgins derrotó por 2-1 a Unión La Calera en el estadio El Teniente de Rancagua, por la vigésima segunda fecha de la Liga de Primera 2026. El resultado permitió al conjunto celeste cortar una racha de cuatro jornadas sin ganar y tomar distancia de los puestos más comprometidos de la clasificación. La Calera, en cambio, permanece como colista y ve cada vez más reducidas sus opciones de evitar el descenso.
Un triunfo que cambia el ánimo en Rancagua
El cuadro local alcanzó los 27 puntos y se ubicó undécimo en la tabla. Más allá de la posición, la victoria representa una recuperación importante para un equipo que había perdido continuidad en el torneo y que necesitaba sumar para no quedar atrapado en la zona baja. O’Higgins consiguió imponer condiciones en largos pasajes del encuentro y aprovechó mejor sus llegadas frente a un rival obligado a jugar bajo una presión mucho mayor.
Arnaldo Castillo abrió el marcador a los 33 minutos. El delantero conectó un centro enviado desde la derecha por Faúndez y volvió a marcar en una temporada en la que se ha convertido en una de las principales referencias ofensivas del equipo rancagüino. El gol premió la iniciativa del local y le permitió afrontar el resto del primer tiempo con mayor confianza.

Seis minutos después llegó el segundo tanto de O’Higgins. Una combinación por la banda izquierda entre Leiva y Yáñez terminó con un potente remate de Luis Pavez, que se metió en el arco calerano. La acción mostró una de las claves del encuentro: el equipo de Rancagua logró progresar con velocidad por los costados y transformar esas jugadas en ocasiones concretas.
La reacción visitante no alcanzó
Unión La Calera intentó cambiar el desarrollo tras el descanso y encontró el descuento a los 59 minutos. Sebastián Sáez apareció en el área para empujar bajo el arco un envío de Méndez y establecer el 2-1. El gol abrió un tramo final más exigente para O’Higgins, que había tenido oportunidades para ampliar la diferencia y terminó obligado a proteger una ventaja mínima.
La reacción de los cementeros, sin embargo, no fue suficiente para rescatar puntos. El resultado deja a La Calera con apenas 14 unidades, a siete de la salvación del descenso en este momento del campeonato. La distancia no es definitiva desde el punto de vista matemático, pero sí refleja una situación deportiva cada vez más delicada: cada fecha que pasa sin sumar reduce el margen para corregir el rumbo.
La tabla empieza a separar objetivos
El partido expuso dos realidades opuestas. O’Higgins aún se encuentra lejos de una posición que asegure presencia internacional, pero sus 27 puntos le permiten mirar hacia arriba y mantener vigente la posibilidad de acercarse a la disputa por una copa. Para ello necesitará convertir este triunfo en el inicio de una serie más estable, ya que una victoria aislada no elimina los problemas mostrados durante las cuatro fechas anteriores.
La Calera, dirigida por Martín Cicotello, enfrenta un escenario más urgente. El equipo necesita sumar con regularidad y depender menos de resultados ajenos para salir del último lugar. El descuento de Sáez mostró capacidad de respuesta, pero también confirmó que los errores y la falta de contundencia acumulados durante el torneo han tenido un costo elevado en la clasificación.
Próximos desafíos
O’Higgins tendrá una prueba inmediata fuera de casa: visitará a Audax Italiano el domingo 13 de septiembre, por la fecha 23 de la Liga de Primera. Una nueva victoria le permitiría consolidar el repunte y confirmar que el triunfo ante La Calera fue algo más que un alivio puntual.
Unión La Calera volverá a jugar como local un día después, cuando reciba a Deportes Limache. Ese encuentro aparece como una oportunidad indispensable para recortar distancias y recuperar confianza, aunque la presión será máxima debido a la posición que ocupa y a los siete puntos que actualmente lo separan de la zona de salvación.
