El gallego Olmo de Paz perdió el cinturón de campeón de España profesional del peso superligero ante el madrileño Christian Ledesma en la velada disputada el viernes en A Coruña. El combate, que se celebró finalmente en el gimnasio FightFactory tras el traslado desde el Bellini Rooftop por cuestiones de seguridad, terminó con una victoria clara del aspirante madrileño cuando el pugilato parecía controlado por el local.

De Paz reconoció en redes que una sola mano cambió el rumbo en un instante. Su balance previo de 14 victorias y dos derrotas, junto al de Ledesma de 8-2, evidenciaba un duelo equilibrado entre dos aspirantes al título vacante. La presencia de figuras como Alfredo Evangelista y Javier Castillejo subrayó el interés histórico del evento en Galicia.
El factor impredecible del boxeo
Esta derrota ilustra la fragilidad del boxeo profesional: meses de preparación pueden evaporarse por un golpe preciso. El cambio de sede no alteró el éxito de asistencia ni la calidad de los combates, pero sí puso de relieve las tensiones entre organizadores y autoridades locales sobre requisitos de seguridad. La noche demostró que el título, más que un logro estático, depende de la capacidad de mantener la ventaja hasta el último segundo.
