Omar Montes ha vuelto a mostrar su faceta boxeadora tras La Velada del Año VI. El cantante, que ha entrenado y combatido con figuras como Fernando Torres, Pablo Motos e Ilia Topuria, centró su atención en Gero Arias, vencedor del evento. Montes expresó confianza en su capacidad: cuando decide pelear, lo hace sin reservas. Su mensaje directo al argentino fue claro: cualquier enfrentamiento resultaría exigente y sin margen para subestimaciones.

Confianza y advertencia velada
El artista de Pan Bendito evitó amenazas explícitas, pero subrayó que sus manos en acción podrían generar consecuencias notables para el rival. Esta postura refleja experiencia acumulada en el ring y una estrategia de mantener la incertidumbre sobre un posible cruce. Al recordar que la victoria no se asegura antes del combate, Montes reforzó su mensaje de preparación constante sin confirmar fecha ni condiciones.
El aviso mantiene vivo el interés por un eventual enfrentamiento, aunque por ahora permanece solo como posibilidad. Montes demuestra que su vínculo con el boxeo sigue activo y que cualquier rival debe valorar seriamente su nivel real antes de subirse al ring.
