Aficionados que pagaron 80 dólares interrumpieron la conferencia de prensa de Lionel Scaloni para ovacionar a Lionel Messi antes de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. El astro argentino, que busca su segundo título mundial, respondió a la presión con una frase directa: “No siempre se puede ganar”.

La escena ocurrió a menos de 48 horas del partido en el New York/New Jersey Stadium. Messi recordó que desde su infancia el fútbol se vivió sin presión excesiva y como una actividad colectiva donde el rival también compite. Esta visión reduce el peso de defender el cetro y explica por qué la derrota, más frecuente que la victoria, ha impulsado su crecimiento personal y profesional.
Contexto de la final
Argentina busca una cuarta estrella; España, su segundo título tras 2010. El mensaje de Messi ofrece una lectura realista: el éxito depende de aceptar que el resultado no siempre está controlado, incluso en instancias decisivas.
