La 44ª Copa del Rey Mapfre ha abierto su ciclo en Palma con una ceremonia institucional que reunió a autoridades, patrocinadores y armadores en el Real Club Náutico. Más de cien embarcaciones procedentes de cerca de veinte países competirán desde el martes en la bahía, confirmando el estatus de la regata como referencia del crucero internacional.

El presidente del club, Rafael Gil, subrayó que la prueba mantiene su esencia tras cuatro décadas y genera un impacto económico, turístico y social que proyecta la imagen de Mallorca. El apoyo sostenido de Mapfre durante veinte años ha sido clave para consolidar esa posición global.
El primer teniente de alcalde de Palma, Javier Bonet, y el conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaime Bauzá, coincidieron en que la bahía concentra el mayor nivel competitivo del Mediterráneo. Esta edición refuerza la apuesta balear por eventos que combinan deporte de élite y proyección exterior sin alterar el carácter local de la competición.
