Con 19 años, Pau Cubarsí ha liderado la defensa de España en el Mundial con una madurez impropia de su edad. El central del Barcelona ha sido pieza clave en una selección que solo encajó un gol en ocho partidos, demostrando seguridad en duelos, anticipaciones y salidas de balón.

Sus pases filtrados y precisión en la distribución han complementado el estilo de posesión de Luis de la Fuente, junto a Aymeric Laporte. Ambos centrales han superado presiones rivales con criterio y han mostrado solvencia también en el juego aéreo y las transiciones defensivas.
El dato más llamativo es su proyección futura: Cubarsí tendrá 23 años en 2030, 27 en 2034, 31 en 2038 y 35 en 2042. Si mantiene su nivel actual, puede disputar hasta cinco Mundiales y marcar una era junto a Lamine Yamal, ambos formados en La Masia.
El sello de la cantera azulgrana se refleja en su juego: valores, técnica y capacidad de asumir responsabilidades de alto nivel desde muy joven. España ha normalizado un rendimiento que, en realidad, sigue siendo excepcional.
