La final del Mundial 2026 entre Argentina y España puede desencadenar episodios cardíacos en personas con corazones vulnerables. El cardiólogo Martín Lombardero explica que la emoción extrema activa el sistema simpático sin posibilidad de descarga física, elevando la adrenalina, el cortisol y la frecuencia cardíaca de forma simultánea en millones de espectadores.
Un estudio publicado en 2008 en The New England Journal of Medicine demostró que durante el Mundial de Alemania los eventos cardiovasculares se multiplicaron 2,66 veces los días de partido local, alcanzando un factor de 3,26 en varones y hasta cuatro veces en pacientes con antecedentes. El pico se concentró en las dos horas posteriores al inicio del encuentro.

La recomendación principal no es evitar el partido, sino sostener controles médicos, no omitir medicación y adoptar hábitos como realizar actividad física moderada antes del encuentro, elegir comidas livianas, evitar alcohol y tabaco, y practicar respiración consciente. Estas medidas reducen la probabilidad de que la tensión emocional supere los límites seguros del organismo.
