Gabriel Rufián ha utilizado la victoria de España en el Mundial para reclamar la oficialidad de las selecciones de Cataluña y el País Vasco. El diputado de ERC argumentó en X que miles de aficionados en esos territorios apoyan a la campeona porque cuenta con jugadores vascos y catalanes, aunque aún no pueden respaldar a sus propias selecciones.

El político catalán condenó de forma leve los incidentes contra aficionados españoles en Bilbao durante la final, y señaló que el apoyo popular a las selecciones independentistas no se logra mediante insultos o desprecios. Rufián recordó que Bildu ya había planteado la misma demanda durante las semifinales.
Pese a estas reivindicaciones, el respaldo a España fue notable en varias localidades catalanas y en Vitoria, donde se instalaron pantallas para seguir los partidos. Este contraste revela que la demanda independentista choca con una realidad de apoyo transversal al equipo nacional cuando incluye talento local.
