Tras la derrota por 1-0 ante España en la final del Mundial 2026, Lionel Messi y nueve jugadores más decidieron no regresar con la delegación argentina. La AFA confirmó que el grupo volaría directamente desde Estados Unidos hacia sus clubes o periodos de descanso, en lugar de aterrizar en Buenos Aires el lunes 20 de julio.
Además de Messi y Rodrigo De Paul, ambos del Inter Miami, quedaron fuera del vuelo Julián Álvarez, Nahuel Molina y Juan Musso, del Atlético Madrid. Completan la lista Enzo Fernández (Chelsea), Lautaro Martínez (Inter de Milán), Nicolás Paz (Como), Gerónimo Rulli (Olympique de Marsella) y Cristian Romero (Tottenham). La medida responde a compromisos contractuales inmediatos y a la necesidad de recuperación física tras una campaña exigente.

El anuncio de la AFA, emitido horas después del subcampeonato, evitó precisar cualquier festejo colectivo. El presidente Javier Milei había ofrecido declarar feriado nacional el día que los jugadores eligieran celebrar, pero la ausencia de la mayoría del plantel reduce las posibilidades de un acto masivo en la Casa Rosada. Esta dispersión refleja una prioridad clara: los futbolistas optan por reincorporarse a sus equipos europeos e ingleses antes que prolongar la estancia en suelo argentino.
Impacto en la planificación de clubes
La decisión afecta directamente la preparación de pretemporada en Europa. Clubes como Chelsea e Inter de Milán recuperan antes a piezas clave, mientras que la AFA deberá reorganizar sin el núcleo titular para eventuales compromisos amistosos. El episodio subraya cómo los intereses individuales de jugadores de élite prevalecen sobre protocolos federales tradicionales tras grandes torneos.
