Un fichaje leído al detalle
Carlos Sainz reveló que Ferrari no lo eligió solo por resultados visibles, sino por un análisis exhaustivo de sus seis temporadas previas en F1. Mattia Binotto y Laurent Mekies le mostraron un dossier con su rendimiento contra compañeros, en seco, mojado, clasificación y carrera. La clave no fue cuántas victorias llevaba, sino cuánto podía exprimir un proyecto a partir de sus métricas reales frente a una misma referencia técnica.

La anécdota deja una lectura precisa sobre la F1 actual: el mercado de pilotos ya no se decide por palmarés, sino por la capacidad de proyectar rendimiento futuro a partir de datos comparables. En el caso de Sainz, Ferrari detectó debilidades que coincidían con las suyas y, a la vez, vio un perfil útil para sustituir a Sebastian Vettel en 2021. El movimiento terminó siendo rentable: cuatro temporadas en Maranello, varias victorias y podios, y un peso deportivo que justificó su salto posterior a Williams para 2025.
