El Estadio Aleksander de Birmingham abrirá del 10 al 16 de agosto una nueva edición de los Europeos de atletismo con un cartel condicionado por dos realidades: la ausencia de varias referencias españolas y la concentración de talento internacional en un puñado de pruebas. España acudirá con 94 atletas, por encima de la lista inicial, en un campeonato que llega tras una remodelación de 72 millones de euros y que servirá también como termómetro del momento del continente en un verano de relevos entre generaciones.
En ese escenario sobresalen seis nombres que llegan con marcas y trayectorias capaces de orientar el campeonato: Armand Duplantis en pértiga, Miltiadis Tentoglou en longitud, Karsten Warholm en 400 vallas, María Pérez en marcha, Audrey Werro en 800 metros y Malaika Mihambo en longitud. Su presencia ayuda a explicar por qué Birmingham se presenta como un Europeo de gran densidad competitiva, pero también de notables ausencias en algunas especialidades clave.

Duplantis, el referente del campeonato
Duplantis vuelve a situarse como el gran icono de estas citas. El sueco, que ya suma dos oros olímpicos, siete mundiales y cuatro continentales, persigue en Birmingham su decimocuarto título consecutivo en una racha que comenzó después de la plata en Doha 2009. Su dominio está respaldado por 15 plusmarcas mundiales, la última hasta 6,31 metros en Uppsala. Aunque esta temporada ha sufrido dos derrotas, sigue partiendo con ventaja sobre el griego Emmanouil Karalis y el noruego Sondre Guttormsen, únicos aspirantes con credenciales cercanas a su rango habitual.
Tentoglou, Warholm y la pelea por el liderazgo europeo
Tentoglou llega a Inglaterra con la condición de favorito en longitud tras firmar los dos mejores saltos de su vida, 8,61 y 8,66 metros, y después de una temporada en la que ha recuperado el nivel que le llevó a dominar Juegos, Mundiales y Europeos. En Birmingham buscará igualar una serie histórica de cuatro títulos consecutivos al aire libre, algo reservado hasta ahora a figuras como Colin Jackson o Heike Drechsler. A su alrededor aparecen rivales de nivel, entre ellos Simon Ehammer, Mattia Furlani o Bozhidar Saraboyukov, en una prueba en la que España deposita opciones en Fátima Diame, Tessy Ebosele y Carmen Rosales.
Warholm también llega con argumentos sólidos, aunque su trayectoria reciente ha sido más irregular. El noruego, campeón olímpico y múltiple campeón mundial y europeo, fue segundo en París y quinto en Tokio, pero este curso ha rebajado de nuevo sus tiempos hasta 46,61. En Birmingham se medirá a Emil Agyekum, Carl Bengtström y al español Ángẹl David Delgado, que aspira a llevar su 48.11 hasta una final que ya sería un paso relevante para su progresión internacional.
María Pérez y el pulso en las pruebas femeninas
La granadina María Pérez representa el principal foco español. Elegida mejor atleta de marcha y ruta de 2025, llega con un año administrado con prudencia tras un ciclo de enorme carga competitiva y con la credencial añadida de haber fijado el récord nacional de 10.000 metros en 42:12.93. Su condición de referente se explica tanto por su regularidad como por la amplitud de su palmarés reciente, que incluye títulos universales, europeos y el oro olímpico por relevos en París. En Birmingham encontrará oposición en la italiana Antonella Palmisano, la polaca Zdzieblo y otras marchadoras que han estabilizado un nivel alto en la distancia.
En 800 metros, el relato cambia de manos hacia Audrey Werro, una corredora de apenas 22 años que ha pasado de promesa a candidata real con 1:53.80 esta temporada. La suiza se enfrenta a una prueba más exigente por la presencia de Keely Hodgkinson y de Femke Bol, ahora reconvertida a la distancia media. El cuadro deja poco margen para la especulación: Werro compite contra la jerarquía establecida, pero también contra los límites históricos de una prueba que ha producido marcas muy resistentes al paso del tiempo.
Las bajas españolas y el margen de lectura
La otra cara del Europeo está en las ausencias. España pierde a Ana Peleteiro y Jordan Díaz, los dos grandes nombres del triple salto, además de Marta Pérez, Esther Guerrero, Thierry Ndikumwenayo y Águeda Marqués por distintos motivos físicos o personales. Esa lista reduce el peso del bloque español en varias finales probables y obliga a repartir la atención entre atletas que buscan consolidarse y otros que aspiran a abrirse paso en un contexto de alta competencia. Birmingham, más que una cita de dominio absoluto, parece diseñado para medir quién sostiene el nivel cuando faltan varias de las figuras más reconocibles del continente.
