Durante el descanso de la final entre España y Argentina en el MetLife Stadium, Shakira lideró un espectáculo de medio tiempo que fusionó ritmos latinos y africanos. La interpretación de “Dai Dai”, himno oficial del torneo, contó con la participación de los Ghetto Kids, un grupo de bailarines infantiles procedentes de Katwe, el barrio más humilde de Kampala, Uganda.

La coreografía sincronizada de los niños, vestidos de amarillo, generó aplausos inmediatos y viralidad en redes. Detrás de esa actuación hay un proyecto social creado por Kavuma Dauda para ofrecer educación y oportunidades mediante la danza. Shakira, presente en su cuarta final mundial, superó cualquier marca alcanzada por futbolistas y consolidó el medio tiempo como plataforma de diversidad cultural.
La FIFA amplió el entretiempo a 27 minutos para permitir esta producción, que incluyó también a Burna Boy y otros artistas. El resultado fue un momento que trascendió el deporte y mostró cómo la música puede amplificar historias de superación desde contextos vulnerables hasta el escenario global más visto del planeta.
