Donald Trump llegó al MetLife Stadium para presenciar la final de la Copa del Mundo 2026 entre Argentina y España. En declaraciones a Fox Sports, el mandatario estadounidense expresó su respaldo a la selección argentina y destacó su cercanía con el presidente Javier Milei. Subrayó que apostar contra Lionel Messi resulta muy difícil, recordando una jugada clave del capitán durante el torneo.

La presencia de Trump marca un precedente: es el primer presidente en ejercicio que asiste a una final mundialista en territorio estadounidense. Su rol incluye la entrega del trofeo al capitán ganador, lo que añade peso simbólico a la jornada. Esta postura refuerza la narrativa de alineación política entre Washington y Buenos Aires, más allá del resultado deportivo.
El comentario sobre Messi trasciende el apoyo personal. Refleja cómo la figura del argentino sigue condicionando percepciones incluso en ámbitos diplomáticos. Al limitarse a no elegir bando mientras insiste en la dificultad de vencerlo, Trump equilibra protocolo con reconocimiento explícito del valor del jugador.
