“Spider-Man: Un nuevo día” recaudó 360 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos y Canadá, y desplazó a “Avengers: Endgame” del récord histórico de estreno en esos mercados. La película, protagonizada por Tom Holland y exhibida en 4.487 salas, superó la proyección inicial de Sony, que calculaba ingresos cercanos a los 355 millones.

El regreso de un héroe más cercano
El resultado confirma la capacidad del personaje para sostener el interés masivo incluso en un escenario de fatiga por las películas de superhéroes. A diferencia de las tramas cada vez más complejas del Universo Cinematográfico de Marvel, la saga arácnida conserva una premisa accesible: un joven con responsabilidades cotidianas, problemas económicos y poderes que no lo convierten en una figura divina.
El récord anterior pertenecía a “Avengers: Endgame”, que debutó con 357 millones de dólares en 2019. Antes, “Avengers: Infinity War” había alcanzado 257 millones en 2018 y “Star Wars: The Force Awakens”, 247 millones en 2015. La tercera entrega de Holland, “Spider-Man: No Way Home”, también había marcado un hito durante la pandemia, con 260 millones en su estreno y 1.900 millones en la recaudación mundial.
El impacto excedió a la franquicia. La coincidencia en cartelera con “La Odisea”, que también reúne a Holland, Zendaya y Jon Bernthal, contribuyó a un fin de semana excepcional para los cines norteamericanos. Según Rentrak, la taquilla de Estados Unidos acumula más de 6.200 millones de dólares, un 15% por encima del mismo período del año pasado.
La tendencia también se refleja en Argentina: “Spider-Man” fue la película más vista del fin de semana, mientras julio registró 5,2 millones de espectadores, un 15% más interanual. Las ventas durante las vacaciones crecieron además un 39%. La señal es clara: el público no abandonó las salas, pero exige propuestas reconocibles, autónomas y emocionalmente próximas. El récord de Spider-Man no solo celebra una marca comercial; también revela qué tipo de espectáculo sigue logrando convocar.
