Rafael Câmara ha convertido la lucha por el título de FIA Fórmula 2 en su principal vía de acceso a la categoría reina. El brasileño, tercero del campeonato y piloto mejor situado de Ferrari en la división de plata, se encuentra a solo 22 puntos del líder Nikola Tsolov después de la cita de Hungaroring.
La ronda de Budapest reforzó sus opciones. Tsolov y Sebastián Montoya se quedaron sin puntuar en el esprint tras un error del piloto búlgaro, mientras Câmara aprovechó la carrera larga para sumar una victoria decisiva. El resultado no solo le acerca al liderato: también eleva su valor dentro de la estructura de Ferrari, especialmente en un momento en el que la web oficial de la F2 ya recoge rumores sobre un posible salto a la Fórmula 1.

El campeonato, la llave de Ferrari
El piloto de Invicta Racing evita, sin embargo, dar por hecho una promoción. Câmara reconoce que es positivo ser considerado candidato, pero insiste en que todavía debe completar una temporada sólida. Su razonamiento es claro: un buen rendimiento en F2 es la condición más tangible para transformar los rumores en una oportunidad real.
Vigente campeón de FIA Fórmula 3 y miembro de la Academia de Ferrari, el brasileño ya ha pilotado monoplazas de la Scuderia en varias pruebas. Esa experiencia le ha permitido conocer el entorno de la F1 desde dentro, aunque también le ha mostrado la exigencia del siguiente nivel. Para Câmara, conducir allí de forma permanente sigue siendo “el sueño”, pero el objetivo inmediato es aprovechar la posibilidad de luchar por el campeonato y mantener el control de su progresión.
La ecuación queda así definida: Ferrari cuenta con un piloto formado dentro de su programa, con experiencia directa en sus coches y situado en la pelea por el título de F2. Câmara no necesita alimentar las especulaciones; necesita cerrar el año al nivel que las ha provocado. Si mantiene la tendencia mostrada en Hungría, su candidatura dejará de depender únicamente de las expectativas y ganará respaldo deportivo.
