La derrota final ante España no impidió que cinco jugadores de la selección argentina elevaran su valor de mercado. Julián Álvarez encabeza la lista con un incremento de casi 23 millones de dólares, alcanzando los 137,3 millones, impulsado por su gol decisivo ante Suiza y su rendimiento general. Atlético de Madrid exige ahora la cláusula de rescisión de 568,6 millones para cualquier salida.

Enzo Fernández subió a 113,7 millones pese a altibajos, sin cláusula de rescisión por normas de la Premier. Cristian Romero y Lisandro Martínez agregaron cada uno 5,5 millones, situándose en 56,8 y 45 millones respectivamente, con interés de grandes clubes. Thiago Almada, en tanto, alcanzó 27 millones y podría mudarse a Flamengo por 34 millones por el 80% de su ficha. Estos aumentos evidencian que el rendimiento individual en torneos globales genera valor real incluso en la derrota colectiva, endureciendo futuras negociaciones.
