Wout van Aert se adjudicó este viernes la decimotercera etapa de la Vuelta a España, disputada entre Almuñécar y Loja, en Andalucía, después de imponerse en un esprint a dos al francés Valentin Paret-Peintre. La jornada, de 192,8 kilómetros y marcada por las altas temperaturas, también confirmó la continuidad de Enric Mas al frente de la clasificación general. El ciclista español mantiene una ventaja de un minuto y 45 segundos sobre el esloveno Primoz Roglic.
Van Aert, corredor del equipo Visma-Lease a Bike, completó con éxito una jornada construida desde la escapada. El belga formó parte de una fuga numerosa que, con el paso de los kilómetros y la selección provocada por el recorrido, quedó reducida a un grupo de diez corredores. Esa formación consiguió abrir una diferencia suficiente respecto al pelotón, especialmente después de la bajada del último puerto del día, situada a 37 kilómetros de la línea de meta.
Una fuga que terminó decidiéndose entre diez
La carrera estuvo condicionada desde sus primeros compases por el calor intenso en las carreteras andaluzas. En esas condiciones, el ritmo y la gestión del esfuerzo adquirieron un peso mayor que en una etapa convencional, sobre todo para los corredores que intentaban mantenerse en cabeza durante casi 200 kilómetros. La escapada inicial fue perdiendo integrantes a medida que aumentaba la exigencia, hasta consolidar un grupo de diez ciclistas con posibilidades reales de disputar la victoria.
Una vez superado el último puerto, los fugados aprovecharon el descenso para reforzar su ventaja sobre sus perseguidores. La ausencia de una reacción suficientemente coordinada detrás permitió que la cabeza llegara a los kilómetros decisivos con margen para resolver el triunfo entre sus propios integrantes. En ese contexto, los ataques se sucedieron en la parte final, en un intento de evitar un esprint colectivo y seleccionar a los corredores más fuertes.

El movimiento determinante llegó a 3,5 kilómetros de la meta. Van Aert lanzó una ofensiva que únicamente pudo seguir Paret-Peintre. Ambos lograron despegarse del resto de la fuga y afrontaron en solitario el tramo final. El duelo favorecía, en principio, al corredor capaz de administrar mejor sus fuerzas después de una etapa larga y calurosa, pero la llegada terminó confirmando la superioridad del belga en la aceleración definitiva.
Paret-Peintre cruzó la meta en segunda posición, mientras que el británico Matthew Brennan fue tercero, a 24 segundos de los dos primeros. El resultado refleja la diferencia generada en la fase final entre el dúo que disputó la victoria y los corredores que no pudieron responder al ataque de Van Aert. Para el belga, el triunfo supone una nueva demostración de versatilidad: su presencia en una fuga numerosa y su capacidad para rematar después de una jornada exigente fueron decisivas.
Mas conserva el control de la general
La lucha por la clasificación general tuvo un desarrollo distinto al de la victoria de etapa. Enric Mas mantuvo el maillot de líder y continúa con un margen de un minuto y 45 segundos sobre Roglic. El tercer puesto del podio provisional corresponde al austriaco Félix Gall, a dos minutos y seis segundos del español, mientras que el ecuatoriano Richard Carapaz ocupa la cuarta posición.
La diferencia entre la escapada y el grupo de favoritos permitió que la etapa se resolviera sin un cambio en la parte alta de la general, según los márgenes comunicados tras la jornada. Para Mas, que busca conquistar por primera vez la Vuelta a España, la prioridad volvió a ser preservar la ventaja acumulada y evitar pérdidas en un recorrido con suficiente dureza como para castigar cualquier falta de concentración.
El liderato del español afronta ahora una prueba más exigente. La ventaja sobre Roglic no es definitiva en una carrera por etapas, especialmente cuando todavía quedan finales de montaña capaces de alterar la clasificación, pero sí ofrece a Mas un colchón relevante antes de entrar en una nueva fase de alta montaña. La posición de Gall y Carapaz, por su parte, mantiene abierta la disputa por los puestos del podio, aunque ambos necesitarán encontrar diferencias en las próximas ascensiones para presionar al líder.
Sierra de la Pandera, siguiente examen
La decimocuarta etapa se disputará el sábado sobre 154,5 kilómetros, entre Jaén y Sierra de la Pandera. El recorrido incluirá dos puertos de segunda categoría y terminará en una ascensión de primera categoría, una combinación que anticipa una jornada más directamente orientada a los corredores de la clasificación general.
El final en alto reducirá el margen para las escapadas si los equipos de los favoritos deciden controlar la carrera desde el inicio. También ofrecerá una oportunidad clara para que Roglic, Gall o Carapaz intenten recortar tiempo a Mas. El líder deberá responder no solo a los ataques en la subida final, sino también al desgaste acumulado por el calor y por la sucesión de jornadas montañosas. Tras la victoria de Van Aert en Loja, la Vuelta deja atrás una etapa de fuga y se encamina hacia un escenario en el que cada segundo puede tener un impacto directo en la clasificación general.
