Talleres de Córdoba confirmó a Omar De Felippe como nuevo entrenador de su plantel profesional, pocos días después de la salida de Jorge Sampaoli. La decisión instala a un técnico de amplia trayectoria en el fútbol argentino y con experiencia en escenarios de reconstrucción, en un momento en que el club necesita recuperar continuidad para afrontar la segunda parte de la Liga Profesional.
Un relevo con antecedentes en Ecuador
De Felippe comparte con Sampaoli un antecedente relevante para el público ecuatoriano: ambos dirigieron a Emelec. El nuevo técnico de Talleres condujo al conjunto eléctrico al tricampeonato nacional en 2015, un logro que consolidó su perfil como entrenador capaz de ordenar equipos competitivos bajo exigencia. Esa referencia no garantiza resultados inmediatos en Córdoba, pero explica la confianza de la directiva en un profesional habituado a trabajar con presión deportiva.

En su comunicado, Talleres destacó la experiencia de De Felippe en distintos contextos y desafíos de la competencia nacional. El mensaje institucional pone el foco en el trabajo, la disciplina y la construcción colectiva, conceptos que sugieren una búsqueda de orden tras un cambio de conducción producido en plena competencia.
La prioridad: dar continuidad al torneo
El desafío central no será únicamente reemplazar a una figura de alto perfil como Sampaoli, sino dotar al plantel de una identidad funcional en un calendario que no concede demasiado margen de adaptación. Talleres necesita que el nuevo cuerpo técnico traduzca rápidamente su metodología en resultados y estabilidad, sin perder competitividad mientras avanza la Liga Profesional.
La llegada de De Felippe representa, así, una apuesta por experiencia y gestión de grupo antes que por una ruptura total del proyecto. Su primera tarea será interpretar las necesidades inmediatas del equipo, definir prioridades deportivas y convertir la transición institucional en una respuesta concreta dentro de la cancha.
