El Deportivo completó este miércoles una nueva sesión de trabajo en Coverciano, dentro de una semana de pretemporada especialmente exigente en Italia. Después de la doble jornada del martes, el cuerpo técnico de Antonio Hidalgo concentró todo el entrenamiento sobre el césped durante la mañana, una decisión que permitió reducir parcialmente el impacto de las altas temperaturas.
El equipo blanquiazul dedicó buena parte de la sesión a los conceptos tácticos y a las acciones de estrategia. También trabajó los centros y los remates a puerta, un ejercicio orientado a mejorar la precisión ofensiva antes del inicio de la competición. La insistencia en estas situaciones refleja la necesidad de convertir el volumen de trabajo acumulado en mayor eficacia en los metros decisivos.

Precaución con las molestias
La sesión fue la penúltima antes del amistoso de este jueves contra la Fiorentina. Para la mañana previa al encuentro está prevista una activación destinada a mantener el ritmo sin añadir una carga excesiva, una gestión relevante en el tramo final de una preparación marcada por la acumulación de entrenamientos.
Varios futbolistas continúan al margen del plan colectivo. Loureiro, Mella y Yeremay siguen con sus respectivos procesos de recuperación, mientras que Asp Jensen y Altimira realizaron trabajo personalizado por pequeñas molestias físicas. Ninguno de estos dos últimos estará ante la Fiorentina, una medida preventiva para evitar que problemas menores deriven en ausencias más prolongadas.
El Deportivo encara así dos pruebas finales en Italia: primero, el duelo frente al conjunto viola y, el sábado, el amistoso contra el Genoa. El objetivo inmediato es cerrar la gira con buenas sensaciones competitivas, pero la prioridad permanece en llegar en condiciones óptimas al estreno liguero ante el Elche, previsto dentro de aproximadamente una semana y media.
