Jesús Galván afronta el debut del Recreativo de Huelva ante el Atlético Central, este domingo en Alcalá de Guadaíra, con una certeza: su equipo competirá desde el primer minuto. El técnico reconoce que el conjunto aún está lejos de su plenitud tras una pretemporada de nueve semanas y sitúa su grado de preparación entre el 55% y el 60%, pero considera que la evolución ha sido suficiente para iniciar la Liga con garantías.

Una plantilla diseñada para adaptarse
La principal fortaleza que identifica Galván está en la versatilidad de una plantilla consensuada con la dirección deportiva. El Recreativo dispone de varias alternativas especialmente del centro del campo hacia adelante, con futbolistas capaces de ocupar posiciones interiores, exteriores, de mediapunta o ataque. Esa polivalencia amplía los recursos para ajustar el plan de partido, aunque también exige tiempo para consolidar automatismos y definir jerarquías.
El entrenador tiene prácticamente decidido el once inicial, con una o dos dudas pendientes del último análisis del rival. Frente a un Atlético Central reforzado con jugadores experimentados como Raúl Navas, Sachetti, Fausto Tienza, Juan Antonio, Manu Gavilán, Quini o Jesús Alfaro, el Decano espera un encuentro intenso, marcado por los duelos y con poco margen para la improvisación.
El resultado como primer impulso
Galván anticipa un Recreativo capaz de combinar cuando encuentre espacios, pero preparado también para defender en bloque medio o bajo y salir al contragolpe lejos de Huelva. La lectura es coherente con un estreno ante un adversario competitivo y todavía en proceso de integrar sus últimos fichajes: el partido puede premiar más la disciplina y la eficacia que el dominio sostenido. Para el técnico, sumar desde la primera jornada tiene un efecto deportivo y anímico inmediato: refuerza la confianza del vestuario y da estabilidad a un proyecto que aún está en construcción.
