Internacional afronta este domingo ante Santos, en el estadio José Pinheiro Borda de Porto Alegre, uno de los partidos más delicados de su temporada. El encuentro de la fecha 26 del Brasileirao enfrenta a dos equipos separados por cuatro puntos, pero con necesidades distintas: el Colorado es 18.º con 25 unidades y está en zona de descenso; el Peixe ocupa el 14.º puesto, con 29, aún expuesto a la pelea por la permanencia.

Una oportunidad con alto costo
La urgencia recae sobre Internacional. Acumula nueve jornadas sin ganar en la liga, siete partidos sin victorias en todas las competiciones y cuatro presentaciones consecutivas sin triunfos como local. La reciente eliminación de la Copa de Brasil profundizó el desgaste de un equipo que necesita convertir la localía en un recurso de supervivencia. Una derrota ampliaría la distancia con Santos y consolidaría su fragilidad en la recta final.
El panorama se complica por las ausencias del arquero Sergio Rochet, lesionado; del defensor Víctor Gabriel, suspendido; y del atacante Kayky. No son bajas menores para un plantel que ha sufrido para sostener resultados y generar ventaja en partidos cerrados. El reto no será solo ganar, sino recuperar orden defensivo y eficacia en un contexto de presión creciente.
Santos llega con una tendencia más favorable: sumó en cuatro de sus últimos cinco encuentros y viene de vencer a Corinthians en el clásico. Sin embargo, tampoco puede relajarse. Las suspensiones de Lucas Veríssimo y Álvaro Barreal, junto con varias lesiones, reducen sus alternativas. La ausencia más determinante es la de Neymar, fuera entre cuatro y ocho semanas por una lesión muscular, ya que sus seis goles obligan a redistribuir el peso ofensivo.
El partido mide más que posiciones. Internacional necesita una victoria para reabrir su carrera por la salvación; Santos puede utilizar la ansiedad rival para establecer una brecha relevante. En un Brasileirao de márgenes estrechos, Porto Alegre ofrece tres puntos con impacto directo en la lucha por no descender.
