Confianza y polivalencia para el nuevo reto
Miguel Rodríguez ya ejerce como nuevo jugador del Deportivo Alavés tras firmar un contrato de cinco temporadas. El canterano del Celta, de 23 años, fue presentado después de completar la concentración del conjunto vitoriano en Girona y explicó que el club encaja con su manera de entender el fútbol y con su personalidad.
El futbolista redondelano destacó la acogida del vestuario, al que definió como un grupo unido y profesional. Su adaptación también parte de referencias conocidas, como Hugo Novoa, Denis Suárez y Jony Otto, una circunstancia que puede acelerar su integración en un equipo que pretende convertirlo en una pieza útil desde el inicio.

Rodríguez se presenta como un jugador polivalente y explosivo. Puede actuar en el carril, en un sistema 4-4-2, como extremo derecho, delantero o segundo punta, posiciones que ya ocupó durante su etapa en el Utrecht. Esa capacidad le ofrece al técnico Quique Sánchez Flores alternativas tácticas, aunque todo apunta a que inicialmente competirá con Ángel Pérez por el puesto en la banda derecha.
El nuevo babazorro aseguró que llega para disputar minutos, no solo para completar la plantilla. La confianza del club, del director deportivo Sergio Fernández y del cuerpo técnico fue decisiva para aceptar el proyecto. Su mensaje revela una exigencia concreta: aprovechar la competencia interna para hacerse un sitio en el once y demostrar que su evolución en el fútbol neerlandés puede traducirse en rendimiento inmediato.
Rodríguez considera que su paso por Holanda le permitió madurar tanto en el plano personal como en el profesional. También sostiene que ha mejorado respecto a su etapa en Vigo. El Alavés incorpora así a un jugador formado en casa, con margen de crecimiento y experiencia adquirida fuera, cuyo principal desafío será transformar su versatilidad en regularidad dentro de la máxima exigencia competitiva.
