Javier Milei aseguró que ya eligió a quien lo acompañaría en una eventual fórmula para la reelección en 2027, aunque evitó revelar el nombre. La declaración coincidió con el anuncio de Patricia Bullrich, quien reafirmó su aspiración presidencial, pero decidió postularse recién en 2031, cuando Milei ya no pueda competir por otro mandato. La coincidencia alimentó las versiones sobre un posible acuerdo para convertirla en candidata a vicepresidenta.
La definición no resuelve la disputa interna. Victoria Villarruel, cada vez más alejada del oficialismo, prepara una candidatura propia. El diputado Miguel Ángel Pichetto sostuvo que competiría por la Presidencia en 2027 y advirtió que podría quitarle votos a Milei entre sectores nacionalistas, católicos y vinculados a las Fuerzas Armadas. Martín Menem, titular de Diputados y cercano a Karina Milei, también aparece entre los nombres considerados para la fórmula.

La economía y el Congreso fijan el costo político
Mientras ordena su sucesión, Milei ratificó que no aplicará una política de ingresos para los hogares que tienen dificultades para llegar a fin de mes. Defendió el nivel de consumo, responsabilizó a quienes se endeudan y rechazó cualquier “plan platita”. Su apuesta electoral seguirá centrada en preservar el rumbo económico, aun a costa de profundizar el malestar social.
El primer examen será en el Senado, donde el oficialismo intentará avanzar con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, conocida por sus críticos como una norma de extranjerización de la tierra. La votación aparece ajustada y la oposición prepara una movilización. Villarruel se ha pronunciado contra el proyecto, pero no presidirá la sesión porque Milei viajará a Ecuador; esa tarea quedará en manos de Bartolomé Abdala.
Bullrich deberá demostrar en los próximos meses que puede garantizar acuerdos parlamentarios para conservar un lugar central en el esquema oficialista. La Casa Rosada también busca impulsar el Súper RIGI y modificar el régimen electoral, aunque sus aliados cuestionan la eliminación de las PASO. El control del Congreso, más que el anuncio de una fórmula, será la prueba concreta de quién tiene capacidad para conducir la próxima etapa del Gobierno.
