Madrid, 16 ago.- Roberto Fernández empezó LaLiga con una señal clara: dos goles en el triunfo del Espanyol ante el Levante (3-0) y mando inmediato en la tabla de artilleros. Su arranque, con un 1-0 a los cinco minutos y el 2-0 en el 40, fijó el guion de una jornada aún incompleta pero ya marcada por la eficacia del delantero blanquiazul.

En un primer tramo de campeonato todavía desordenado por los aplazamientos, el dato tiene lectura propia: nadie ha golpeado con tanta precisión como él en la apertura del curso, mientras los grandes goleadores aún esperan su entrada. La tabla refleja reparto corto y varios tantos aislados, con tres de penalti, una señal de que el inicio privilegia la oportunidad sobre el volumen.
También dejó huella el regreso de Mariano Díaz al Alavés y el retorno del Racing a Primera, aunque sin premio final pese a los goles de Andrés Martín y Sergio Martínez. Villarreal respondió con pegada inmediata y evitó la sorpresa. El arranque liga así una conclusión temprana: en la primera jornada, la diferencia la está marcando quien convierte antes que quien domina más.
